Este martes 7 de julio, de 10:00 a 13:00, los vecinos del barrio Unión podrán acceder al operativo de Garrafa Social, el programa que permite comprar garrafas de 10 kilos a precio subsidiado para familias que no cuentan con conexión a la red de gas natural.
Pero el punto de entrega elegido despierta suspicacias: las garrafas no serán entregadas en un edificio del Municipio sino en la casa 17 de la Manzana 6971, un domicilio particular, vinculado al concejal y operador mediático Fernando Revello, alfil de Maximiliano Frontera. Curiosamente, la convocatoria fue difundida por el medio oficialista Somos Noticias, propiedad de Revello.
Este detalle deja al desnudo una metodología recurrente en la política fronterista: aprovechar las necesidades de la gente más humilde para alimentar su aparato político.
Ante el frío extremo de los últimos días, la garrafa se vuelve un gasto cada vez más pesado para muchos hogares. Para las familias que no tienen acceso a gas natural, una garrafa a menor precio significa poder calefaccionarse y cocinar, un alivio para atravesar el invierno.
Y si bien se entiende que esta política pública es necesaria, la maniobra clientelar nos invita a algunas sospechas: ¿Cuál será el criterio de entrega? ¿Qué beneficios obtiene Revello por oficiar de intermediario? ¿Puede acceder cualquier familia mercedina o solo quienes prometan lealtad al intendente?



