La directora del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, visitó Argentina con una agenda particular. Además de ser recibida por el presidente en Casa Rosada y tener una reunión con el primer mandatario y el Ministro de Economía, participó de un encuentro con todo el gabinete, visitó Vaca Muerta y cerró su agenda con una cena con grandes empresarios en el Palacio Duhau.
Georgieva ratificó su apoyo al plan económico del gobierno nacional en una conferencia de prensa junto a Luis Caputo, donde reconoció el “sacrificio” del pueblo argentino y manifestó que el país se encuentra en una posición sólida y con confianza de los mercados. En dicha conferencia también alertó sobre el riesgo de inestabilidad económica que trae consigo el proceso electoral del año próximo, en un claro mensaje político.
El tono de la exposición brindada por la directora del organismo multilateral se percibió como si fuera parte del propio gobierno, incluso en algunos pasajes de su discurso habló desde un “nosotros”, como haciéndose cargo del estado de la economía y proyectando hacia dónde deben dirigirse ciertos manejos de contingencias: “Tenemos un fuerte desempeño en petróleo, gas, minería y agricultura (...) Es más difícil elevar la economía en sectores como construcción, servicios o logística, por eso el foco del gobierno en términos de reformas tiene que estar allí”. Es uno más de los detalles que llaman la atención de esta visita, sumado a que nunca antes una autoridad del organismo había participado de una reunión con el gabinete completo de ningún gobierno.
Por otra parte, la directora visitó un yacimiento no convencional de YPF en Neuquén, donde fue recibida por Horacio Marín y Luis Caputo. También se trata de la primera visita de este estilo, y muchos lo leen como un gesto desde el gobierno para exponer el potencial exportador de Argentina y garantizar el cumplimiento de las metas fiscales y de acumulación de divisas. Pero YPF, la vaca sagrada del gobierno y la palanca que sostiene la balanza comercial, figuraba entre las empresas a privatizar en el primer boceto de la Ley Bases, luego modificada por Diputados. ¿Fue una visita para conocer o para tasar? Sabemos que el yacimiento de Vaca Muerta es uno de los activos más codiciados del país por los capitales extranjeros, y gracias a la estatización y las obras de infraestructura hechas previamente, hoy provee al país de los dólares necesarios para cumplir con los compromisos de deuda. El FMI no es el mayor accionista de YPF, pero es quien recibe la mayor parte (sino la totalidad) de sus utilidades.
Para finalizar, cabe destacar la reunión antes mencionada en el Palacio Duhau, de la que participaron empresarios del sector bancario, energético, agroindustrial, fintech y bienes raíces, entre otros, sin intermediarios. ¿Por qué la presidenta de un organismo extranjero se reúne directamente con los principales empresarios del país? ¿Qué necesitan acordar con ellos donde no pueda (o no deba) intervenir la mediación del gobierno nacional? Son muchos los interrogantes que quedan de esta charla, de la que trascendieron en off algunos comentarios respecto a preocupaciones por la caída del consumo, las dificultades para la reactivación del crédito y la sugerencia de elevar el tipo de cambio para detener la fuga de dólares en importaciones y viajes al exterior.
En síntesis, la máxima autoridad de un organismo extranjero viene al país, ordena al gabinete, le baja línea a los principales empresarios, visita el principal complejo exportador, explica por el gobierno cuál es el plan económico y hacia dónde debe ir, se posiciona de cara a las próximas elecciones, condicionando las expectativas del mercado, y se va sin que a nadie le resulte fuera de lo común. ¿De quién es el poder en Argentina? ¿Tenemos un gobierno o se trata de una gerencia que calla y acata cuando aparecen los verdaderos jefes?



