La aprobación de la ordenanza que regula plataformas de transporte como Uber y DiDi volvió a poner el tema en el centro de la discusión en Villa Mercedes. Mientras desde el Concejo Deliberante sostienen que la medida busca igualar las condiciones con taxis y remises, muchos conductores y usuarios creen que las nuevas exigencias terminan poniendo más trabas que soluciones.
La normativa establece que quienes trabajen a través de estas aplicaciones deberán contar con licencia profesional, certificado de antecedentes penales, habilitación comercial y otros requisitos. Sin embargo, el mayor rechazo llegó por algunas de las condiciones que incorpora la ordenanza: no podrán utilizarse vehículos con más de diez años de antigüedad, habrá un sistema de cupos, será obligatorio portar una oblea municipal y quienes incumplan podrán ser sancionados con multas.
Para muchas personas, estas plataformas representan hoy una fuente de trabajo o un ingreso extra en un contexto económico complejo. Por eso, una parte de la comunidad considera que sumar más requisitos solo hará más difícil trabajar y terminará impactando también en el bolsillo de quienes utilizan el servicio.
Entre las críticas que más se repiten está la necesidad de revisar las exigencias que hoy pesan sobre taxis y remises para generar una competencia más equilibrada que beneficie tanto a los trabajadores como a los usuarios.
Ahora el proyecto quedó en manos del Ejecutivo municipal, que tendrá 15 días para reglamentarlo. La discusión, sin embargo, parece estar lejos de terminar. El desafío será encontrar un equilibrio que garantice tanto el orden como el derecho al trabajo.



