Con el Mundial ya terminado, el Gobierno de Javier Milei busca recuperar el control de la agenda pública. La prioridad será volver a instalar en el centro del debate las reformas pendientes, reordenar la estrategia parlamentaria y consolidar el dispositivo electoral con vistas a la reelección. En ese escenario, también comenzará a definirse quiénes concentrarán el poder político, quiénes tendrán la tarea de negociar con gobernadores y bloques aliados y qué figuras asumirán la conducción de la comunicación oficial.
Tras la cancelación de los festejos oficiales por el subcampeonato argentino, luego del anuncio del feriado nacional, el Gobierno evidencio una nueva desprolijidad interna. La falta de información clara sobre la decisión del plantel encabezado por Lionel Messi expuso problemas de coordinación entre las distintas áreas de gobierno. Ahora, el objetivo es evitar que este episodio quede en la memoria como un síntoma de debilidad y avanzar en la hoja de ruta establecida por el círculo cercano al Presidente.
La mesa política que coordina Karina Milei volverá a reunirse este martes y la prioridad será destrabar los proyectos que el Gobierno todavía no logra hacer avanzar en el Congreso: la reforma de la Ley de Inocencia Fiscal y los cambios en el sistema electoral, con el futuro de las PASO como uno de los ejes centrales. Después de las dificultades que encontró el Senado, el jueves pasado para el tratamiento de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, el oficialismo evalúa cambiar la estrategia y hacer que las iniciativas más sensibles comiencen su recorrido en Diputados, donde cree que puede reunir mejores condiciones para negociar.
En este escenario, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el armador nacional Eduardo “Lule” Menem deberán reforzar el diálogo con los gobernadores y abrir nuevas instancias de negociación.
El próximo movimiento será el miércoles, cuando Santilli, Karina Milei y Luis Caputo, reciban en la Casa Rosada al gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, para firmar un convenio por el traspaso de obras viales. El encuentro tendrá también una fuerte lectura política, ya que el mandatario santafesino mantiene una relación compleja con el Gobierno nacional.
Mientras crece el malestar por la postura de algunos aliados del PRO, en La Libertad Avanza aseguran que profundizarán las negociaciones provincia por provincia para consolidar acuerdos de cara a 2027. La estrategia libertaria apunta a acelerar el armado electoral, cerrar compromisos en distritos clave y marcar diferencias entre quienes acompañen las reformas en el Congreso y aquellos que decidan tomar distancia.



